miércoles, 27 de agosto de 2008

Literatura

Cuando era pequeniño me gustaba correr por el pasillo de mi casa, desde el livinrum hasta la cocina.
Pero un dia pintaron la casa y reacomodaron los libros del pasillo de mi casa.
Pero los reacomodaron mal, pusieron los más pesados arriba.
Pero eso no impidió que el pequeniño siguiera corriendo desnudito desdel livinrum hasta la cocina.
Pero la audacia del pequeniño no impidió que el pasillo temblara.
Y la mala posición de la biblioteca hizo que se cayera sobre el pequeniño.
Fueron como 20 estantes y cientos y cientos de libros, porque desafortunadamente su familia leía mucho y estaba muy versada en temas que requieren muchos libros.
El pequeniño quedó paralítico y su madre murió de un paro cardíaco.(1)
La familia no presentó cargos contra el pintor.


Todo menos (1) me pasó de veritas de veritas.
Pero por suerte hay gente que tiene feo nombre.

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